domingo, 20 de agosto de 2017

Un Compañero/a para Toda la Vida.


UN COMPAÑERO/A PARA TODA LA VIDA
Dra. Clarissa Pinkola Estés.



1- Elige a alguien como si fueses ciego.
Cierra los ojos y observa qué puedes sentir de esa persona, de su gentileza, su lealtad, su comprensión, su devoción, su habilidad para ocuparse de ti, su habilidad para cuidar de sí mismo como un ser independiente. En nuestra cultura nos basamos mucho en lo que vemos con nuestros ojos externos. Pero cuando miramos al objeto de nuestro amor, es mucho más importante lo que vemos con los ojos cerrados.

2- Elige a alguien que tenga la habilidad de aprender.
Si hay algo que verdaderamente hace diferencia entre un amante para toda la vida y uno fugaz, es una persona que tenga la habilidad de aprender. Dice el refrán “el ignorante es poco tolerante”. Aquellos que no pueden aprender cosas nuevas, ver las cosas a la luz de lo nuevo, ser curiosos acerca del mundo y de cómo funcionan las cosas o las personas, a menudo se cierran y dicen. “No, esto tiene que ser así, de este modo” y para una relación de toda la vida es mejor estar con alguien que se abra y se cierre aprendiendo y evolucionando.

3- Elige a alguien que quiera ser como tú, fuerte y sensible a la vez.
Para no confundir el significado de estas palabras, no relacionarlas con la rigidez y la fragilidad. La fuerza en el sentido en que es fuerte un árbol: pueden soplar fuertes vientos pero se sostendrá porque es flexible y se moverá para adelante y para atrás con el viento. Y en cuando a la sensibilidad, estoy hablando de ver, estar alerta a las cosas que están alrededor de uno. Algunas personas pueden necesitar una pequeña ayuda en esto, pero a menudo en algún en algún lugar profundo en su mente, o en su corazón, ya están despiertos y alerta a todas estas cosas, si bien no saben cómo articularlas. Y es por eso que el número 2 es tan importante: la habilidad para aprender. Puedes tener todas las posibilidades, todas las potencialidades del mundo para ser amable, amoroso, devoto, bueno y el mejor amante conocido del género humano pero si no puedes aprender a desarrollar ese potencial. ¡Entonces no sirve de nada!

4- Elige a alguien que cuando lo hieras, sienta dolor y te lo muestre.
Y viceversa… elige a alguien que cuando te hiera, vea tu dolor y lo registre. Esto es muy importante. Hay muchos modos en que la gente muestra el dolor. A veces reclamando es una de las cosas que hacen las personas más extrovertidas. Reclaman, se vuelven locos… pero es su propia expresión de dolor. Lo peor es cuando le haces a tu compañero algo que no es amable, o que es impensado y él no muestra reacción. Como si no se permitiera a sí mismo mostrarse verdaderamente humano en tu presencia. Pasamos por muchas relaciones o unas cuantas, antes de encontrar a alguien con quien querríamos pasar nuestra vida. Sentimos las heridas en tantas relaciones que empezaban con grandes esperanzas pero que terminaban con fallas y accidentes. Por otro lado, te vas a encontrar con otro que no está intacto, que también está herido de algún modo. Como resultado de esto es que la habilidad de tu compañero de mostrar su dolor es tan importante como su habilidad para percibir tu dolor. ¡Es muy importante! Porque por naturaleza de las relaciones hay momentos de tensión en que  presionamos o hicimos algo que lastimó al otro y esto no puede ser evitado completamente, pero no debe ser la misma herida una y otra vez. La gente tiene que aprender cada vez. Puede que alguien haya acumulado enojo y sufrimiento, heridas de los amantes anteriores, y haya adquirido así la habilidad de herir al nuevo amante y hasta ser desbordado por el deseo de herirlo. Entonces debe ser capaz de parar, de detenerse cuando ve el dolor en la otra persona.

5- Elige a una persona que tenga una vida interior.
Trabajando, dibujando, escribiendo, a través de la meditación, la religión, algo que ame. Elige a una persona que esté en viaje y te vea como a un compañero de camino, un compañero de viaje. La habilidad para estar completamente con el otro y al mismo tiempo enteramente separado es muy importante. Las relaciones son cíclicas y hay momentos para estar muy cerca el uno del otro y otros momentos para apartarse.

6- Elige a alguien que tenga pasiones similares a las tuyas en la vida.
Una relación construye una memoria. Estas memorias, lo compartido, son el “pegamento” lo que une la relación. Por el placer que es recordar buenos tiempos juntos, pero también los tiempos duros. Si no hay nada que verdaderamente disfruten juntos, es muy difícil pasar estos tiempos con el otro. Aun cuando cada uno pueda ser muy distinto del otro y hacer cosas muy diferentes, tiene que haber algo, algo tan simple como descansar juntos en la bañera o secarse juntos el pelo al sol, o dar vuelta a la manzana cada noche, o cualquier cosa de estas muy simple… sé que estarás pensando, cepillarse juntos los dientes a la mañana… Si, poco más que esto.

7- Elige a alguien que tenga valores similares.
En cuanto a tener hijos, al nacimiento de los niños, la familia, roles de hombres y mujeres y las ideas acerca del dinero y la religión. Tal vez todas estas cosas juntas son el ideal y no las puedas encontrar todas sobre todo al principio de la relación, pero puedes tener esto en cuenta. Elegir a alguien que tenga valores similares tiene que ver con disminuir las fricciones en la relación y estas cosas deben sintonizarse si ha verdadero compromiso. Esta sintonía debe darse también en un nivel pragmático y cuando se da en estos niveles prácticos en más fácil que pueda darse en otros niveles más sutiles.

8- Elige a alguien compasivo, a alguien que sea capaz de escuchar, a alguien que te dé tiempo.
Particularmente si eres una persona impulsiva, al tener un compañero que no sea tan impulsivo como tú, eventualmente hallarás cierta lentitud que será buena para ti. También alguien que sea un poco lento, al estar con un compañero que sea bien distinto se acelerará un poco. Y podrán después de un tiempo hallar un ritmo propio de la relación. A veces las personas tienen que estar ocho o nueve años hasta tener este ritmo completamente desarrollado. Lleva tiempo construir un milagro… no un milagro porque estén juntos sino por la fuerza que hay en el centro de una relación por la profunda guía del amor.

9- Elige a alguien que se pueda reír de sí mismo.
Poder hacer un chiste y reír de la situación y de sí mismo es muy importante. Pero supongamos que no tienes un compañero muy chistoso, elige a alguien que pueda parar una discusión y aprender a reírse de la situación (vuelve al punto 2, alguien que tenga habilidad para aprender).

10- Elige a alguien a quien puedas tolerarle las fallas y características.
En los momentos de tensión y cansancio, las cosas que más te atraerían de un compañero, las cosas más encantadoras, serían las que después te volvería loca… Así que no pienses que podrías vivir con alguien que tiene cosas que realmente molesta a las otras personas y que para ti no son importantes porque él o ella las está haciendo y él o ella es tu amante. Hay algunas cosas que son intolerables en cualquier relación sea el matrimonio o las sociedades y los negocios. Tales como el alcoholismo, el abuso sexual, el juego, las actividades criminales, Una persona que no dice la verdad, una persona que no te puede mirar a la cara, una persona por la que no podrías dar fe, una persona que puede hacer cualquier cosa por tapar sus errores. Todo eso sería construir una relación en un terreno inseguro.

11- Ser amigos y no-solo amantes.
Y no es solo que digas “si yo sé lo que eso significa, significa que me guste y que lo ame” Significa más que eso y un modo de juzgarlo es pensar. ¿Harías por tu pareja lo que estás dispuesta a hacer por tu mejor amigo? ¿Estás dispuesta a escucharlo, estás dispuesta a hablar de las cosas de las que él tiene ganas de hablar, a prestar atención a los detalles de lo que dice o tiene ganas de hacer? Esto no significa que tengan que estar cuidándose el uno al otro siempre y para siempre, pero sobre ciertas bases y en algunos detalles por cierto que deben hacerlo. Entonces cuando pienses en lo que harías por tu mejor amigo y en lo que harías por tu amante, las cosas se aclararán para ti.


miércoles, 16 de agosto de 2017

Eros y Gnosis - V - FINAL



Libertarismo Sexual

    Los Gnósticos modernos no son anticuarios. No es nuestro propósito tratar de resucitar la tradición Gnóstica en su forma antigua, sino que nos esforzamos por retraducir los elementos disponibles de la sabiduría Gnóstica en formas apropiadas para el presente. Una de las características más relevantes del Gnosticismo antiguo es lo que podría llamarse el libertarismo de los Gnósticos. Los documentos disponibles escritos por, o atribuidos a, tales luces de la Gnosis como Valentinus, Basilides, Marcion, Carpocrates, Epiphanes y otros, son todos completamente libertarios en espíritu. Todos estos maestros y líderes Gnósticos no tendrían ninguna dificultad en aceptar el siguiente ejemplo de razonamiento libertario: "Tú, como persona, eres más capaz de controlar tu vida que yo. Tu vida es tu asunto personal, para mejor o peor, a menos que en la vida de "tu vida" puedas perjudicar o poner en peligro la vida y el sustento de los demás. Ninguna persona, ni grupo de personas en esta tierra, tiene ningún derecho lógico para interferir contigo, excepto que les estés lesionando o dañando." (A Libertarian's Platform de James C. Ingebretsen). Aún cuando la vida política, económica y religiosa de las personas es su asunto personal, también lo es su vida sexual. Hay que hacer que las garras de los autoritarios demiurgos de este mundo se retraigan de las habitaciones de los hombres y  mujeres libres. Las relaciones sexuales que no perjudiquen, ni que tampoco perjudiquen a nadie, no deberían preocupar a la legislación ni a la policía. Las vagas conjeturas, basadas en el prejuicio privado, y enmascaradas como declaraciones sobre el "bien público" y la "salud moral" del cuerpo político nunca deben servir como base para leyes y ordenanzas.

    Debe tenerse en cuenta que el libertarismo Gnóstico no es una mera cuestión de conveniencia política o económica. En realidad, este libertarismo está enraizado en los rasgos más fundamentales del mito Gnóstico, que tiene como tema central la liberación del espíritu divino encarcelado de todos los lazos impuestos por el falso cosmos del demiurgo. Los primeros líderes cristianos, incluso cuando no eran manifiestamente de la rama Gnóstica, han repetido a menudo las expresiones libertarias de la actitud Gnóstica. La atrevida declaración del Apóstol San Pablo: "Todas las cosas me son permisibles", así como el adagio de San Agustín: "Ama a Dios y luego haz lo que quieras", indican que el mensaje cristiano estaba destinado a reemplazar a la ley de Jehová, la soberanía del alma individual restaurada por el nuevo pacto del amor. La relación entre la libertad y el amor ha sido notada por muchas almas sabias en muchas tradiciones, incluso en la de la India, donde encontramos una formulación de los cinco grados del amor a través de los cuales el adorador recibe el aumento de lo que en nuestra propia tradición podríamos llamar Gnosis. El primer grado del amor, se nos dice, es el amor del siervo por el amo, el segundo de compañero a compañero, el tercero del padre por el hijo, el cuarto de cónyuges el uno por el otro, y el quinto o más alto grado, se define como apasionado e ilícito, es decir, no sancionado por ninguna regla de la sociedad o de la razón; un amor totalmente libre de cualquier limitación.

    Este sistema de cinco variedades de amor muestra no sólo un aumento de intensidad de etapa en etapa, sino también, y lo que es más importante, un aumento de la libertad. Lo que comenzó como servidumbre termina en total libertad. Cuando la restricción da paso a la libertad, la fuerza del amor aumenta hasta convertirse en la suprema influencia liberadora del ser. Ahora bien, este concepto, o más bien la realidad, no es desconocido en el misticismo occidental. Aún cuando podemos suponer con razón que el misterio Gnóstico de la Cámara Nupcial era un rito espiritual que, sin embargo, no estaba exento de la concomitancia físicamente sexual, por lo que sabemos que a partir de cierto tiempo la tradición mística alternativa de Occidente vino a abrogar el dualismo del cristianismo ortodoxo con respecto al amor, y vino a reemplazarlo por una experiencia unitaria que era a la vez espiritual y física. La ortodoxia cristiana medieval insistió en la dualidad de Eros (amor carnal o sexual) y Ágape (amor espiritual, o caridad). La tradición Gnóstica, ya sea expresada por Valentín en Alejandría o por los trovadores en la Francia medieval, tiene como objetivo "hacer los dos en uno", uniendo el Eros con Ágape y reemplazando ambos con la síntesis superior, llamada por los trovadores "Amor". Este Amor no es ni carnal ni fantasmal, ni sensual ni espiritual, sino que participando de ambas cualidades representa una cualidad totalmente nueva. El conjunto es mayor que la suma de sus partes. Este conjunto, o mejor dicho Integridad, no es otra que la epifanía terrestre del Pleroma. El amor sexual y no sexual se combinan para producir la grandeza inefable en la vida humana.

    Aquí se encuentra el secreto real de la sexualidad. A medida que la conciencia se libera de la esclavitud del inconsciente, y con ella de los tabúes, temores y culpas inculcados por la sociedad y la religión exotérica, la fuerza liberadora del eros se une a la inspiradora energía de ágape. Esta unión mística produce entonces una explosión de libertad, un salto de libertad de poder increíble. El libertarianismo sexual de los Gnósticos ha producido ahora su fruto aeónico, el gran desenlace del proceso de la edad ha llegado. El sexo es importante porque libera y, para liberar la sexualidad misma, debe poseer un grado óptimo de libertad.

    Los humanos son seres sexuales y espirituales a la vez. Cuando una u otra de estas dualidades es reprimida o descuidada, la desunión y el tormento prevalecen. Cuando ambos están unidos en la libertad, la verdadera liberación y la alegría se manifiestan. Por lo tanto, debemos ser libres: libre para vivir intelectualmente, emocionalmente y, de hecho, sexualmente. Debemos ser libres para experimentar, fracasar y tener éxito, estar perplejos y ser iluminados. El día de la vieja ley de la restricción debe ser declarado difunto, y el amanecer de la nueva ley de la libertad debe ser introducido dentro. Al decir esto no estamos proclamando una novedad. Tenemos las palabras de San Pablo a los romanos diciendo: "Dios ha entregado a todos los hombres a la desobediencia, para que manifieste su misericordia a todos". Jesús dijo: "No juzguéis para que no seáis juzgados." Y Heraclitus el sabio griego escribió: "Para Dios todas las cosas son justas y buenas y correctas, pero los hombres tienen algunas cosas equivocadas y algunas correctas. El bien y el mal son uno". La gran y terrible verdad es: Que debemos ser libres, no sea que perezcamos; que estamos condenados a la libertad, que la eterna obligación de auto-liberación nos ha sido impuesta antes de que el mundo comenzara, incluso antes de que el creador de este mundo llegara a ser. No hemos nacido para cumplir las leyes oscuras, y llevar las cadenas ennegrecidas de los gobernantes de este mundo, sino para ser libres, liberados conscientes hijos divinos de la luz. Como dice un himno Gnóstico: "La nuestra es la voz del despertar en la noche eterna". Debido al diseño del cielo, esta voz no es pronunciada por uno, sino por dos; no por el hombre solo o por la mujer por sí misma, sino por ambos al unísono. La voz del despertar es al menos en parte una voz sexual. El himno no es meramente de alabanza sino de pasión. Hoy como siempre las palabras de Goethe nos recuerdan la verdad Gnóstica:

"Mann und Weib, Weib und Mann,
Reichenandie Gottheit an."

(El Hombre y la Mujer, la Mujer y el Hombre,
Juntos alcanzan la Divinidad.)

domingo, 13 de agosto de 2017

Eros y Gnosis - IV

Conclusiones para la Vida diaria - y nocturna -
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    Es un cliché que vivimos en una época de gran confusión sexual. Los clichés, sin embargo, no suelen ser falsos, simplemente se han convertido en clichés por la repetición excesiva ¿Puede el punto de vista Gnóstico traer cierta claridad a esta confusión? ¿Puede el Gnóstico contemporáneo ofrecer sugerencias significativas sobre temas sexuales y perplejidades de nuestro tiempo? Responderemos a estas preguntas indicando nuestra posición Gnóstica con respecto a las cuestiones individuales de significación sexual.

1 - Sexo en general.

La biología, la psicología y el Gnosticismo indican que el sexo es un factor benéfico, que aumenta la conciencia en la vida humana. Las personas sexualmente activas son miembros más saludables, más equilibrados y, en general, más agradables de la sociedad que los sexualmente inactivos. Hay indicios de que el sexo es bueno para usted física, psicológica y espiritualmente. Todo el sexo que no es perjudicial para nadie y no viola la soberanía de ninguna persona es bueno, aunque algunos tipos de relaciones sexuales, como las de los compañeros amorosos, preocupados y compatibles, son sin duda mejores que otras.

2 - El Sexo y lo Sagrado.

En muchas religiones, tanto pre-cristianas como contemporáneas, las prácticas sexuales juegan cierto papel. Si bien no hay nada inherentemente equivocado con la noción de que los actos sexuales y los actos religiosos pudiesen converger, hay que tener mucho cuidado al tratar de aplicar tales principios dentro de un contexto contemporáneo. Tales prácticas mágico-sexuales, como las que se encuentran en los Tantras hindúes, en el "gran rito" de las brujas y en la magia sexual del difunto Aleister Crowley, sufren del inconveniente de que tienden a despersonalizar a los individuos que participan en ellas. Joseph Campbell, en su espléndido libro "Myths To Live By", ha señalado que, comenzando con el misticismo de los Trovadores, Occidente llegó a abrazar la magia del amor en contra de la mera magia sexual. En los comentarios de C.G. Jung sobre el Rosarium Philosophorum indica que un principio similar de amor mágico estaba presente en el sistema de la Alquimia. La tradición Gnóstica indica que las primeras comunidades de conocedores, en particular las ligadas a las enseñanzas de Valentino, practicaban un rito supremo de unión pneumática, a veces llamado el "misterio de la cámara nupcial", que pudo haber servido como prototipo de muchos ritos posteriores de Amor Mágico, que simboliza la unión de la personalidad inferior con el pneuma celestial, que se puede concebir como de naturaleza contrasexual (mujer para hombres y hombre para mujeres). El desarrollo de una personalidad consciente es uno de los grandes logros de la espiritualidad occidental. Las personas aman, los seres inconscientes simplemente copulan. Ambas acciones son mágicas, pero la primera es preferible a la segunda. No hay duda de que la magia de los sexos necesita ser reincorporada a la religión, pero debemos tener cuidado de que al intentar hacerlo no recurramos a prácticas arcaicas, que fueron útiles en períodos de la historia cuando la conciencia y la personalidad eran mínimas en comparación con las condiciones contemporáneas.

3 - Matrimonio.

El sacramento cristiano del matrimonio fue el último en ser formalmente aceptado. Generalmente no llegó a ser utilizado en la iglesia durante cientos de años. La razón de esto se puede encontrar en el hecho, no reconocido, de que la Iglesia primitiva, junto con los Valentinianos, sólo conocían un verdadero matrimonio: el matrimonio celestial de la personalidad con el espíritu. La relación contractual de dos personalidades terrenales dentro del contexto de la propiedad, la herencia, etcétera, inicialmente la iglesia lo dejó exclusivamente al estado. Sólo cuando la Iglesia se permitió convertirse en agente del poder secular, llegó uniformemente a practicar el matrimonio como un sacramento. Así, la práctica actual del sacramento del matrimonio, es un sacramento deficiente, una mera sombra del misterio de la cámara nupcial. No hay razón para que la iglesia, ni siquiera la Iglesia Gnóstica, no bendiga las relaciones contractuales de hombres y mujeres cuando se les pida, pero hay que tener en cuenta que no es un misterio del mismo orden que la Eucaristía, las Órdenes Sagradas, o los otros misterios verdaderos. La noción de que el congreso sexual sin el beneficio de tal relación contractual es pecaminosa no puede ser aceptada dentro de un contexto Gnóstico.

4 - Homosexualidad, Bisexualidad y Androginia.

Se entiende generalmente que en el nivel no físico, las personas no se limitan a su género corporal. Jesús declaró en las escrituras Gnósticas que "vino a hacer el varón y la hembra en uno solo, de modo que el varón no sea varón y la hembra no sea hembra". Podemos tomar esto para significar que, para alcanzar la totalidad del Pleroma, todas las personas se están esforzando hacia una androginia espiritual. En la fase hílica del desarrollo esto a menudo se manifiesta como bisexualidad polimorfa, en la fase psíquica como homosexualidad, y en la fase pneumática se mueve cada vez más en el área de una androginia espiritual. Ninguno de ellos es pecaminoso o debe ser condenado en el pensamiento Gnóstico. La idea de un "crimen contra la naturaleza" carece de sentido para el Gnóstico, porque nuestra naturaleza no es meramente la naturaleza física, como nuestro género, sino nuestra naturaleza total dentro de la cual existen todas las dualidades. Cuando se le preguntó al gran Gnóstico moderno C.G. Jung sobre la homosexualidad se limitó a decir: "Bueno, son las únicas personas que están tratando de hacer algo contra la sobrepoblación". La atracción de personas del mismo género entre sí se encuentra con los tabúes más poderosos de las fases patriarcales-psíquicas del desarrollo cultural y es por lo tanto, gravado por muchas ideas innecesarias y aprehensiones.

5 - El control del nacimiento y el aborto.

Los antropólogos han observado que las sociedades agrícolas tienden a oponerse a la limitación de los nacimientos, mientras que las sociedades nómadas-pastoriles alientan lo contrario. Muchas grandes religiones llegaron a adoptar los mitos de las sociedades agrícolas y han proscrito el control de la natalidad y el aborto. La justificación teológica presentada en apoyo de la posición de estas religiones es más o menos en el sentido de que la prevención del nacimiento es una contravención de la voluntad de Dios. Muchas religiones creen que un alma distinta está unida a cada feto en la concepción, y que por lo tanto la destrucción del feto es asesinato. Esta idea es altamente especulativa y, como todas las nociones teológicas, no está sujeta a ninguna evidencia. Las tradiciones Gnósticas sostienen que la conexión del alma con el feto es mínima, hasta el séptimo mes de embarazo. La furia obsesiva de varios religiosos en nuestros días contra el control de la natalidad y el aborto no debe provocar ninguna simpatía en los Gnósticos. Es obvio que, cuanto más consciente se vuelve la humanidad, más ejercerá un control consciente sobre el tamaño de las familias, y menos inclinada estará en colocar innumerables descendientes sin ningún cuidado en una tierra superpoblada. Que la gente sencillamente debería convertirse en sexualmente inactiva cuando no desea hijos es una noción tan tonta como poco realista.

6 - Monogamia, celibato y castidad.

Aunque a menudo confundidos, estos tres términos tienen significados muy distintos. La monogamia denota la exclusividad sexual en favor de un solo compañero. Es una idea que adquirió mucha importancia en la fase psíquica de la psicohistoria. Incluso hoy en día puede tener mérito para algunos, pero no debe ser defendida o aplicada en general. A medida que la conciencia se expande, las necesidades afectivas y emocionales también se amplían. Puede resultar contraproducente asociarse a ideas rígidas de monogamia en tales casos. El celibato es el estado no casado, como es costumbre, entre el clero de la Iglesia Católica Romana. Los Gnósticos no hacen reglas sobre si su clero debe casarse o no, y por lo tanto, la cuestión del celibato no es de gran importancia para nosotros. La castidad implica la abstención de cualquier tipo de actividad sexual; es una práctica que pone una tensión muy pesada en la psique de las personas, y sus beneficios son mínimos, si los hay. Cada vez que se emplea este término en la actualidad, tiende a designar la unidad familiar nuclear de la sociedad industrial, lo que significa, en realidad, un fenómeno de los últimos cien años. En el tiempo de Jesús o incluso en el de Luis XIV el concepto de familia difería radicalmente del de hoy. Acompañar a los reaccionarios morales de nuestro tiempo y sostener la familia nuclear de la reciente cosecha, como el divinamente decretado parangón de toda virtud, bondad y la mejor piedra angular de la sociedad es, por decir lo menos, irreal. Aunque es probable que exista algún tipo de estructura familiar en la humanidad, debemos poseer una visión elástica respecto a sus contornos y carácter futuros. Algunas investigaciones modernas indican que los cambios radicales en la imagen familiar actual serían muy beneficiosos para el bienestar psicológico de las personas en nuestra sociedad. El Dr. David Cooper, psiquiatra existencial y asociado de R.D. Laing, en su excelente obra "La muerte de la familia" (Penguin Books, 1971), ha construido un caso convincente para la necesidad de desarrollar alternativas a la familia nuclear de la sociedad convencional. Una vez más, hay que recordar que a medida que crece la conciencia humana, la importancia de los lazos y las raíces basadas puramente en la sangre y el suelo tienden a disminuir. Relativamente primitivas, las sociedades tradicionales suelen estar tan construidas que el individuo es tiranizado y empequeñecido por la familia. En contraste con esto, las sociedades urbanas modernas se mueven cada vez más en una dirección en la que la familia pierde su dominio sobre los individuos que necesitan desarrollar sus propias vidas y recursos. Para fines prácticos se puede observar que cuanto menos cerrado, menos insular y nuclear es la familia, menos probable es que destruya la independencia sexual y social del individuo. Una familia debe actuar como un trampolín para la vida y para las personas, y no como una fortaleza en la que se encierra un pequeño núcleo de personas, al mismo tiempo que cierra el mundo mayor.

7 - El sexo y la procreación de la descendencia.

Como se puede deducir de varias declaraciones anteriores, el Gnóstico no puede adoptar la enseñanza de que el sexo existe puramente con el propósito de la procreación. Semejante punto de vista, aunque es sostenido por los teólogos, es totalmente no espiritual y tiene la peor clase de miopía materialista. Con esto queremos decir que la paternidad no es sino una de las funciones de la vida, y no debe obtener ascendencia sobre todos los demás. Los niños requieren "parentalidad" por sólo un cierto período de sus vidas, y cuando los padres no lo reconocen, una infelicidad indecible puede resultar. Las mujeres, en particular, han sido desviadas por la cultura y la religión hacia el papel de la maternidad excesivamente sentimental e inflado, y al tiempo que protagonizan este papel, a menudo han olvidado cómo ser mujeres. La prudencia monástica no podía aceptar lo femenino en ningún otro aspecto, excepto el maternal, el ideal femenino en la cristiandad se convirtió en la madre, condición que a su vez limitó y restringió la vida psíquica y física de las mujeres. Una de las grandes tareas del Gnosticismo moderno es restaurar la dignidad y la importancia de lo femenino dentro de un contexto espiritual, y esta tarea incluye liberar lo femenino de expresiones tan limitadas como "madre" y "virgen" (por no hablar del absurdo biológico de la "madre virgen"). Como maternidad y paternidad no son sino uno de los posibles subproductos de la sexualidad humana, resulta obvio que la sexualidad tiene muchas más funciones, y mucho más amplias en la vida, que servir simplemente como vehículo para la procreación. Amor, afecto, relación, vínculo espiritual; todo esto se facilita y mejora por el sexo. Necesitamos volver a decir que el sexo es beneficioso para la humanidad, física, psicológica y espiritualmente. La procreación, por otra parte, no es seguramente beneficiosa para la raza humana. Los Gnósticos deben agregar su voz urgente al coro siempre hinchante que pide programas eficaces y acción concentrada contra la explosión de la población. Es obvio que lo que el mundo necesita no es menos sexo sino menos descendencia.

miércoles, 9 de agosto de 2017

Eros y Gnosis - III

 Eros y Gnosis - III

+ Stephan A. Hoeller


Diferentes trazos para diferentes Gnósticos

    Las consideraciones psicohistóricas antedichas plantean cuestiones importantes que podrían ser de interés para los Gnósticos contemporáneos ¿Todos los Gnósticos están obligados a seguir la ética neumática en todo momento? ¿La moralidad psíquica, especialmente en el área sexual, sigue siendo relevante para el Gnóstico? ¿Todos hemos superado exitosamente los modos de conducta hílicos? ¿Y cómo probablemente las respuestas a estas preguntas pueden afectar el comportamiento sexual de los Gnósticos contemporáneos?

    Nuestra situación podría resumirse de la siguiente manera: Vivimos en una cultura que, aparentemente, sigue un sistema psíquico de moralidad en materia sexual, pero que en la práctica, a menudo, está compuesto de personas cuyo carácter es hílico. El carácter pneumático está muy lejos, y normalmente se halla escondido en los rincones secretos de la vida contemporánea. Por otra parte, todas las personas poseen componentes hílicos, psíquicos y pneumáticos en su carácter, con uno u otro predominando. Por lo tanto, es evidente que la mayoría de las personas, incluidos los Gnósticos, expresan su sexualidad a veces de manera hílica, aunque otras veces pueden estar vinculadas a actitudes predominantemente psíquicas y, en algunos casos, pueden ser capaces de un comportamiento que puede ser adecuadamente reconocido como pneumático. La mayoría de las personas también pueden pasar por estas fases en sus propias vidas. No es raro que la juventud sea sexualmente bastante hílica (una especie de sexualidad adolescente, por así decirlo), mientras que la juventud adulta está involucrada en el ambiente marital y social de una moral sexual psíquica, y las personas de mediana edad tienen de hecho una actitud liberada hacia la sexualidad, sin graves inhibiciones y culpas; en resumen, una actitud que se aproxima a la del pneumático.

    Puesto que sería razonable decir que los Gnósticos modernos pueden encontrar a personas de las tres orientaciones en su seno, podría ser útil presentar aquí unas breves pautas para los tres tipos con respecto a la sexualidad.

    Al hílico hay que recordarle que, mientras que la sexualidad hílica no es más pecadora o menos virtuosa que cualquier otro tipo de sexualidad, sigue siendo limitante y limitada. El comportamiento sexual indiscriminado se caracteriza por la inconsciencia, y esta es una condición que uno debe superar. Sin embargo, nadie puede ser igualmente consciente de todos los aspectos de la vida en todo momento, y un nivel relativamente alto de conciencia en un área puede ser acompañado por un nivel relativamente bajo en otro. El concepto clave siempre debe ser la autenticidad. Si nuestra conducta nos ha aportado tanta conciencia como pudimos reunir bajo las circunstancias, esto debería ser suficiente. No debe haber juicio hacia nadie por sus costumbres sexuales. La autenticidad por naturaleza es un tema muy personal. Una persona puede ser mucho más auténtica y consciente al asociarse con múltiples parejas sexuales que otra encerrada en la rígida jaula psíquica de la llamada monogamia. Luchar por la conciencia traerá inevitablemente su propia recompensa, y es mucho más útil que la obediencia ciega a las reglas externas.

    La persona psíquica puede resultar más problemática dentro de un contexto Gnóstico que la hílica o la pneumática. A diferencia de los hílicos "viva la vida", los psíquicos tienden a ser personalidades rígidas, con una proclividad fuerte para proyectar sus propias sombras, especialmente sus sombras sexuales, en otras personas. Tienden a ser críticos, intolerantes y auto indulgentes. En resumen, son un desastre, o al menos aparecen como tales. Los psíquicos deben recordar que la bondad, por los estándares de cualquiera incluyendo la propia, nunca es suficiente. La totalidad, no la bondad, es el objetivo de la vida Gnóstica. A Jung le gustaba decir de una manera verdaderamente Gnóstica: "Sólo la plenitud del ser es lo que cuenta". Las reglas existen para ser superadas. No siempre estaremos dispuestos a superarlas, pero la conveniencia de la perspectiva siempre debe tenerse en cuenta. Cuando seguimos las reglas a la manera del psíquico, pero vemos a través de un vaso oscuro, debemos aspirar a la visión clara cara a cara con la realidad auténtica. Aunque debemos tener cuidado de no juzgar al hílico, también debemos disuadir a menudo al psíquico de juzgar a los demás. A los psíquicos también se les puede recordar que sólo la ley psíquica crea el pecado. "Yo no había conocido el pecado sino por la ley", dijo un profeta hebreo. Cuanto más severas sean nuestras propias normas de juicio, mayor será nuestra propia culpa e impotencia espiritual, y más disminuirá nuestro potencial de liberación. La culpa sexual ha sido la maldición más grande que el demiurgo y sus secuaces han lanzado contra la humanidad; ha sido la plaga de nuestra cultura, el sofoco de la creatividad y el enemigo de la Gnosis. Debe ser reconocido y sus sugerencias rechazadas en todo momento.

    Esa "rara avis" conocido como el pneumático, debe sobre todo ser discreto. Los peumáticos tienen un derecho divino a su libertad, incluyendo su libertad sexual, pero no tienen derecho a las malas costumbres. La nobleza espiritual del mundo debe mantener el decoro y la discreción mientras ejerce sus prerrogativas. El cómico adagio, a menudo atribuido a la aristocracia británica de hace algún tiempo, puede recordarse aquí: "Haz lo que quieras, pero no lo hagas en el camino y asustes a los caballos". La sexualidad politizada, como la que hemos vivido en la época de los diversos movimientos de liberación, viene a menudo bajo el rótulo de malos modales. Los psíquicos rígidos no serán convertidos a un punto de vista pneumático al enfrentarse con una conducta sexual inadecuada a su nivel de conciencia. La acción mal aconsejada crea inevitablemente la reacción.

    El pneumático no necesita disculparse por su estado liberado, y no necesita disimular ni ser culpable de hipocresía. Al mismo tiempo, deben extender a los no liberados las mismas libertades que ellos mismos exigen. Las personas que hacen alarde de su sexualidad no convencional y quieren obligar a todos a soportar sus debilidades sexuales sin queja son por lo general hílicos que se han puesto la máscara de los pneumáticos. "Por sus modales y discreción los conoceréis" podría decirse de los verdaderos pneumáticos.

lunes, 7 de agosto de 2017

Eros y Gnosis - II

Eros y Gnosis - II

 +Stephan A. Hoeller.


La Gnosis de la Psicohistoria

La biología humana tiene su historia, y también la tiene la mente humana o la psique. Como era de esperar, la importancia de la sexualidad y de su influencia en diversos aspectos de la vida humana forman parte de esta historia de la mente. Los psicohistoriadores, cuyas teorías contienen elementos relevantes para las preocupaciones de la sexualidad, son numerosos. Entre los inspirados por Freud, singular distinción pertenece a G. Rattray Taylor ("Sexo en Historia"), mientras que entre los seguidores de C. G. Jung hay que referirse a Erich Neumann ("La Gran Madre y el Origen y la Historia de la Conciencia"), así como a Esther Harding ("La energía psíquica, su fuente y meta"). Las consideraciones que siguen a continuación utilizan las teorías de estos autores, y amplían sus opiniones a través de ciertas ideas de los antiguos Gnósticos.

La protopsicología de los antiguos Gnósticos (así como de otros en la cultura helenística), percibió tres divisiones principales de la persona humana. La primera de ellas es materia, o cuerpo (hyle, soma); la segunda mente, o alma (psyche); y la tercera espíritu (pneuma). El punto de gravedad existencial de la vida de una persona se mueve de acuerdo a ciertos patrones de uno de estos tres a los otros, y el tipo de un individuo (hoy llamado tipo psicológico) estaría determinado por cual de estos tres principios actúa como el foco primario de su conciencia. Todas las personas son capaces de tener experiencias de cuerpo, alma y espíritu en alguna medida, pero el asiento de su identidad principal se encuentra dentro de uno solo. Así, hay personas cuyas inquietudes sobresalientes son invariablemente materiales, mientras que otras funcionan principalmente desde un centro de conciencia alojado en su mente, y otras miran todas las cosas desde un punto de vista que es principalmente de un carácter que podríamos llamar espiritual.

La presencia de cualquier individuo dentro de una u otra de estas tres categorías no es una cuestión de accidente, sino más bien de un crecimiento y desarrollo, o conciencia transformacional, que comienza en el plano material y se eleva eventualmente a lo espiritual.

Cuando aplicamos esta idea Gnóstica a la cuestión de la sexualidad humana podemos encontrar algunos desarrollos útiles. Hay, en primer lugar, lo que podríamos llamar un tipo hílico (orientado a la materia) de la sexualidad. Para las personas de este tipo, la sexualidad es primordialmente un impulso corporal, en gran parte ajeno a cualquier sentimiento o consideración por el compañero en el sexo, e incluso inicialmente ignoraba los posibles resultados de la copulación en la reproducción. En cierto sentido, podríamos decir que las personas en esta etapa de desarrollo no están participando en un acto sexual, pero se identifican con él. Un fenómeno interesante relacionado con esto es la identificación de las personas con sus órganos sexuales, como lo demuestran muchas obras de arte primitivo, donde hombres y mujeres están representados con órganos sexuales desproporcionadamente grandes. Similarmente, se puede notar el uso de palabras que denotan órganos sexuales, al describir a un individuo, en el lenguaje de la jerga obscena. Todas estas son evidencias de la identificación de todas las personas con sexo. Los hombres son simplemente portadores de falos y portadores de vagina, no son personas, sino encarnaciones de su sexualidad. La sexualidad hílica, en sus etapas posteriores, también se involucra en la idea de la descendencia. Así, los hombres van a considerar a sus parejas no como personas, sino como las madres potenciales o reales de sus hijos, y las mujeres ven a los hombres como seres capaces de darles hijos. En cada caso se trata de un fenómeno primitivo, una manifestación de impulsos hílicos o biológicos (hay que reconocer que el impulso de tener descendencia es un impulso tan primitivo e inconsciente como el que nos mueve a la relación sexual.) La noción de que el deseo de los niños es de alguna manera más moral y refinado que el deseo sexual es una tontería. Los psicohistoriadores freudianos tienden a llamar a la fase hílica de la sexualidad "Matrística", identificándola con la dominación arcaica de los hijos por la Madre. La sexualidad Matrística es bastante permisiva, incluso promiscua y polimorfa, y conduce a la formación de "culturas de vergüenza" y al desarrollo del tabú del incesto. El término "oral" se aplica a su calidad por los escritores freudianos.

En la siguiente etapa de desarrollo, la sexualidad se vincula con la emoción y el pensamiento. Habiendo tenido lugar el desarrollo del ego, la conciencia ahora desea someter al inconsciente y así desarrolla numerosos dispositivos para el control del impulso. Este es el período más grande de la represión sexual, y la fase en que las cuestiones de la ley y el mandamiento cobran una gran importancia. La terminología Gnóstica llama a esta fase "Psíquica", porque es aquí donde el complejo mente-emoción llamado "psique" (alma o mente) se vuelve dominante. Mitológica y simbólicamente este yo o mente está frecuentemente conectado con el principio masculino, y así encontramos que la humanidad psíquica tiende a ser patriarcal y masculina en su orientación y, por consiguiente, predomina una visión negativa de la feminidad y de la sexualidad femenina. Los hombres en su deseo de control de los impulsos comienzan a ver a las mujeres como tentadoras, como criaturas instintivas que tienen que ser sometidas y controladas. La psicología Junguiana llama a esto la "fase patriarcal", mientras que los escritores freudianos se refieren a ella como "patrística" o identificadora de padre, y su tendencia predominante se dice que es "anal." Es obvio que las influencias culturales dominantes de la sociedad occidental son predominantemente de esta variedad, y que la mayoría de estas influencias provienen de raíces religiosas dentro de la religiosidad semítica del judaísmo, el islam y el cristianismo no Gnóstico. Esta fase del desarrollo de la conciencia está muy unida a la institución del matrimonio, y sus principales tabúes son contra el adulterio y la homosexualidad. Su resultado es la llamada "cultura de la culpa".

La tercera fase, o neumática, es la más difícil de discutir, porque denota una forma o estado de conciencia tan raro hoy como lo fue en los siglos II y III. Sin embargo, hay pocas dudas de que varios Maestros Gnósticos antiguos, especialmente Valentín, imaginaron esta condición espiritual como una unión de los aspectos masculino y femenino del ser humano con una consecuente "androginización", que sin duda también tendría su reflejo en la esfera sexual. Mientras los padres de la Iglesia anti-Gnósticos, con feroz inconsistencia acusaban a los Gnósticos de excesivo ascetismo y licenciosidad al mismo tiempo. Los descubrimientos más recientes de los escritos Gnósticos indican que, dichos Gnósticos, estaban empeñados en una misteriosa pneumatización (espiritualización pneumática) de la sexualidad, proceso que se encarna en el sacramento Valentiniano de la Cámara Nupcial. Uno de los principales resultados del estado neumático de la Gnosis es la capacidad del Gnóstico de elevarse por encima de la ley (antinomianismo) y de ser motivado ya no por el mandamiento externo de la llamada revelación, sino por el mandato interno del residente Espíritu divino. Esto podría ser visto como la forma más elevada de la situación ética, inspirada por la intuición, más que por cualquier consideración racional. El principio es compatible tanto con la ética de la filosofía existencial como con la psicología Junguiana. El Gnóstico neumático ya no puede confiar en ningún mandamiento externo, sino que debe vivir del coraje existencial de las decisiones morales diarias. En palabras de Sartre "está condenado a la libertad". C. G. Jung también previó una condición dentro del proceso de Individuación donde las leyes morales de la sociedad y de la iglesia se relativizan y, de hecho, no tienen sentido para el crecimiento espiritual del individuo. Lo correcto y lo incorrecto se convierten en una cuestión de elección personal basada en la comprensión espiritual, en lugar de en las normas derivadas de un código entregado por dios o por la sociedad.

Las implicaciones sexuales de la fase neumática del crecimiento de la conciencia son considerables. Con la fusión de las actitudes masculinas y femeninas en la psique, se puede esperar que surja una sexualidad plenamente madura. El amor se convierte en el cumplimiento de la ley, y no hace falta decir que este amor también tendrá expresiones sexuales. Tampoco las expresiones de este amor estarán en modo alguno limitadas por las instituciones y los prejuicios humanos, ya se trate del estado civil, del género del amado o de la permanencia o impermanencia de la relación amorosa. El espíritu sopla donde quiere. Las instituciones humanas y las consideraciones terrenales deben palidecer ante el amor neumático. La acusación de libertinaje lanzada contra los Gnósticos por Ireneo, Hipólito y otros se revela así como el tipo de malentendido que el Gnóstico contemporáneo podría enfrentar también. La moralidad intuitiva del pneumático puede ser fácilmente confundida por la incomprensión con la inmoralidad y amoralidad hílica, mientras que no es nada de eso. La fase neumática lleva, por cierto, todas las características de lo que Erich Neumann llamó la "fase integradora", y sus características son hasta cierto punto idénticas a lo que los psicólogos freudianos imaginan como sexualidad "genital".

Continuará .../...

domingo, 6 de agosto de 2017

Eros y Gnosis - I

Eros y Gnosis:
Un Estudio Gnóstico de la Sexualidad Humana

Copyright: +Dr. Stephan A. Hoeller


Trad. +Thelarbus

    Los seres humanos no son sólo los monos más divertidos: son también los más sexy. De muchas maneras somos una especie singularmente dedicada al sexo. Hablamos, escribimos, leemos, bromeamos y discutimos al respecto; nos vestimos y nos desnudamos por ello y, dadas las circunstancias favorables, lo hacemos regularmente. Más importante aún resulta el hecho de que, a veces lamentablemente, tenemos innumerables leyes y mandamientos para organizar, castigar, frenar, reprimir y de otra manera influir en las acciones sexuales y sentimientos, y han ideado penitencias psicológicas de culpa y vergüenza que llegamos a asociar a nuestra sexualidad.

    Debido a estas y a otras circunstancias relacionadas, la mayoría de la gente está confundida y desconcertada sobre el sexo gran parte del tiempo, y aquellos que profesan no estar desorientados tienden a tomar sombra bajo clichés y medias verdades, que han aceptado conscientemente, pero que no están en armonía con sus naturalezas instintivas o espirituales.

    No hace falta decir que si la cosmovisión Gnóstica es una visión de la totalidad del mundo, debe ser capaz de abordar de manera significativa esta situación y, por lo tanto, sugerir maneras espiritualmente sanas en las que hombres y mujeres podrían liberarse de la misma con éxito. El presente ensayo es un intento de sugerir algunas maneras Gnósticas de ver y tratar con la sexualidad, y al ofrecerlo al lector, el autor no está desatento de ciertos peligros.

    El psicoanalista Edward Glover una vez sugirió que escribir sobre temas psicológicamente cargados debía ser clasificada como una ocupación peligrosa. Cuando en el curso de este escrito uno pasa a exponer los motivos inconscientes de algunas personas, el pandemonio es seguro que seguirá. Los individuos psicológicamente expuestos suelen aliviar su ansiedad atacando al escritor que ha presumido perturbar su precaria y acariciada paz mental. El martirio no es, seguramente, una experiencia poco común para el Gnóstico, y si de alguna forma le sucede al autor, espera que el riesgo le haya valido la pena.

    El antiguo término "Gnosis" tiene dos análogos modernos muy útiles; son las palabras "conciencia" y "significado". Ambos son de vital importancia para cualquier consideración útil de la sexualidad. Sin conciencia, en el sentido psicológico, la sexualidad es una mera expresión del instinto: Útil en su dominio, pero no relacionado con el realce de la vida, con la experiencia de la plenitud del ser. Con la llegada de la conciencia, todas las experiencias, incluyendo las sexuales, adquieren significado. A medida que la conciencia agrega un componente muy necesario a la experiencia, el significado nos trae la experiencia de la totalidad, de la plenitud (Pleroma) exaltada por los Gnósticos.

    Entre la realidad de nuestras vidas vividas en el tiempo y la calidad de la atemporalidad de la vida, entre nuestras experiencias personales y mundanas y el ámbito que trasciende el mundo tangible, existe una relación tensional creativa de contrarios. El Apóstol Tomás, al relatar las palabras de Jesús, nos recuerda que el principio salvador, o Cristo, nos viene siempre a hacer los dos en uno, a unir lo superior y lo inferior, lo izquierdo y lo derecho, lo interior y lo externo, y el macho y la hembra en uno solo.

    El agente reconciliador de todos esos contrarios es el significado. Cuando, por otra parte, falta la tensión entre los polos de la existencia, entonces, como C.G. Jung lo ha expresado, los seres humanos "tienen la sensación de que son criaturas al azar sin sentido, y es este sentimiento el que les impide vivir sus vidas con la intensidad que exige si se quiere disfrutar al máximo. La vida se vuelve obsoleta y ya no es el exponente del ser humano completo." (Psicología Analítica y Weltanschauung).

    La sexualidad es una de las relaciones tensionales más importantes de los opuestos en la vida. Por lo tanto, es evidente que debe tener y tiene, gran significado. Dejar una mina tan rica de significado, de Gnosis, inexplorada sería una grave omisión. Continuemos con nuestra exploración. Como es útil en tales casos, procederemos de la tierra hacia arriba, por así decirlo, y comenzaremos con la evidencia del aspecto físico de la humanidad revisando las evidencias de la biología.


La Gnosis de la Biología

    La especie humana es única de muchas maneras, y no menos la pretensión de tal unicidad se encuentra en la esfera sexual. El ser humano es el animal más sexy de la tierra. Ninguna otra especie sexualmente reproductiva hace el amor con tanta frecuencia y, por consiguiente, la conducta sexualmente tonificada satura una gran parte de la vida individual y social de cada hombre y mujer. Hay una razón biológica para esto. A diferencia de la hembra de todas las demás especies, la hembra humana es capaz de tener una constante excitación sexual. Biológicamente ella es capaz de copular todos los días de su vida adulta. Puede hacer el amor durante el embarazo, y puede llegar a ser sexualmente activa poco después de tener un niño. De hecho, puede participar en el sexo cuando quiera.

    Los animales son mucho menos sexy que los seres humanos. Todas las hembras tienen un período de calor (el estrus) durante el cual copulan, y cuando termina este período, ni las hembras ni los machos de las especies se relacionan regularmente con el sexo (entre los babuinos enjaulados y los chimpancés se puede observar alguna actividad sexual fuera del período de calor, como puede ser entre los chimpancés libres y los orangutanes, pero sus actividades sexuales en tiempos "inusuales" son mínimas en comparación con los humanos). Al contrario que los humanos, las hembras animales no aceptan a los machos durante la menstruación, no inician relaciones sexuales durante el embarazo y no reanudan su ciclo menstrual antes de que sus hijos sean destetados.

    Debido a la llamada "ovulación silenciosa" (ausencia de signos de calor) de la hembra humana, su fertilidad nunca se anuncia dramáticamente como ocurre entre los animales. El resultado es que las parejas humanas no saben cuándo una mujer está lista para concebir. Con el fin de asegurar la concepción de la descendencia, los seres humanos deben hacer el amor con regularidad, incluso pasado el momento en que se ha producido la concepción. Del mismo modo, especialmente cuando la lactancia materna no se prolonga, las madres humanas son capaces de reanudar su ovulación alrededor de seis semanas después de la entrega de un niño. Parece haber una inconfundible conspiración de la naturaleza dirigida a motivar a los seres humanos a que hagan el amor diariamente, porque sólo la hembra humana, de entre todas las hembras de las demás especies, está únicamente diseñada para hacerlo

    La antropóloga Dra. Helen Fisher, en su libro "The Sex Contract", traza el desarrollo evolutivo de la situación sexual humana única. Ella nos dice que el proceso evolutivo genético, que llevó a la condición actual de la humanidad con respecto al sexo, comenzó hace unos ocho millones de años, cuando los seres humanos se acostumbraron a caminar erguidos. Las hembras protohomínidas, que parían a sus crías en un estado relativamente inmaduro, tenían mejores posibilidades de sobrevivir al parto, porque el canal del parto era más pequeño, desarrollado como resultado de caminar, hacía peligroso el parto de niños grandes y desarrollados. Las madres, ahora obligadas a cuidar a sus hijos durante un largo período, eran más propensas a dedicarse al sexo fuera de sus limitados períodos de fertilidad de lo que solían hacer antes en su evolución.     Dado que las hembras más populares fueron alimentadas y protegidas de manera más adecuada, tendieron a sobrevivir en mayor número, y así pasaron sus rasgos genéticos a más descendientes. Así, nuestros patrones actuales de relaciones sexuales biológicamente ilimitadas surgieron.

    La Dra. Fisher escribe: "Con el estímulo del sexo constantemente disponible, los protohominidos habían comenzado el intercambio más fundamental que la raza humana haría alguna vez". El intercambio fundamental consistía en acercar a hombres y mujeres más estrechamente de lo que hubiera sido hasta ahora posible. El vínculo del interés sexual constante los mantenía unidos en la compañía del otro. Les hizo dividir sus trabajos, intercambiar comida, compartir el trabajo diario y las alegrías de vivir. Los hombres y las mujeres se dieron cuenta el uno del otro emocionalmente, y eventualmente mental e intuitivamente como el resultado de la fuerza sexual que los unió, creando un campo de fuerza, que nunca disminuía, de tensión dinámica entre ellos. El sexo se ha convertido en el progenitor del afecto, del amor, de la relación y, sobre todo, de la conciencia. De los datos puramente biológicos podemos inferir, con cierta justificación, que la llegada de la expresión sexual ilimitada se convirtió en la fuente y el origen de vastos logros de la conciencia humana que de otro modo podrían y no habrían llegado a pasar. Las implicaciones de esta percepción para el pasado, el presente y el futuro son grandes en efecto, y deben ser evidentes para todos.

continuará.../...

lunes, 17 de julio de 2017

La Experiencia Fuera del Cuerpo como Revelación Gnóstica - V - FINAL

Emmanuel Swedenborg (1688-1772), el gran místico sueco, pasó las últimas tres décadas de su vida explorando los mismos reinos que Robert Monroe hizo en nuestra época. Definitivamente era un chamán (aunque rara vez se lo describe como tal), y probablemente no le hubiera gustado esa etiqueta, siendo un Cristiano protestante, un sistema de creencias que desafortunadamente colorea todas sus percepciones desencarnadas. Aquí describe lo que "los anillos" (aunque él no usa esa nomenclatura) parecían unos 200 años antes de que Monroe los visitara:

    "Se sabe que el mundo espiritual, en la apariencia externa, es completamente similar al mundo natural [es decir, "físico"]. Tiene tierras, montañas, colinas, valles, llanuras, campos, lagos, ríos y fuentes... El hombre, allí, es un ángel y un espíritu. Esto se basa en que se puede saber que el universo del mundo espiritual es completamente similar al universo del mundo natural." (22)

    El objetivo principal del Gnóstico era eliminar completamente la creencia de su vida, reemplazándola con la Gnosis. En ese caso, su alma estaba capacitada para trascender los anillos enteramente - para escapar a la "Verdadera Realidad", para encontrar al "Verdadero Dios" más allá de los Territorios del Sistema de Creencia, exentos ahora de la reencarnación en el sistema de vida terrenal, (el Budismo siempre lo ha afirmado), es preeminentemente una "ilusión" de todos modos.

    "La tarea del hombre es recuperar su patria perdida, liberándose de las trampas e ilusiones de lo real, redescubrir la unidad original, volver a encontrar el reino de este Dios desconocido o imperfectamente conocido de todas las religiones anteriores." (23)

    Esto no era una tarea fácil, ni siquiera para los Gnósticos, porque uno siempre tenía que correr del guante de los Arcontes. ¿Quién o qué son? Los Arcontes han sido discutidos durante milenios, y todavía no es fácil diferenciar exactamente lo que representan. Los autores del Bardo Thodol mencionan las Deidades Pacíficas y Coléricas, que son concebidas como la personificación de nuestras propias creencias, y que fácilmente podrían ser consideradas como Arcontes - esto encaja con el esquema esbozado aquí.

    Pero allí, la función primaria de los Arcontes como "guardianes del umbral", parece terminar. Aunque Swedenborg describe a ángeles y a demonios que presiden los varios cielos e infiernos, la entrada en esos reinos no parece implicar ningún encuentro con los Colectores de Loosh o los Arcontes. Por ejemplo:

    "Después de pasar el primer estado... el espíritu-hombre se deja entrar en el estado de sus interiores, o en el estado de su voluntad interior y su pensamiento, en el que había estado en el mundo, cuando se dejó a sí mismo pensó libremente y sin restricciones. En este estado se desliza inconscientemente. (24)

    A pesar de la prosa bastante retorcida, reconocemos que los "interiores" se traducen como "creencias" y el "estado de sus interiores" (a menos que sean totalmente únicos para ese individuo), correspondería a nuestra definición de realidades de consenso. Entonces ¿qué pasa con los Arcontes Gnósticos?, Buhlman no menciona su encuentro, ni Fox ni Muldoon. El concepto de Monroe de "Colectores de Loosh" encaja en su descripción, pero es altamente significativo que, aunque aprendió sobre ellos desde el "Loosh Rote", nunca describió el encuentro con otras entidades desencarnadas que se asemejasen, ya sea a Arcontes o a Colectores - y él definitivamente no percibe los anillos como sujetos a su control específico.

    Al principio, perturbado por el "Loosh Rote", Monroe tuvo muchos problemas para integrarlo en su "Percepción de la Realidad". Va tan lejos como para imaginar una vaca de Guernsey siendo ordeñada por su dueño como una alegoría de la relación humano / Arconte-Colector:

    "...Pero ahora, al atardecer, es tiempo de nuevo. Ella debe ir a su lugar. Hay un dolor agudo en su parte inferior que le indica esto... Mientras ella come, aliviará el dolor hasta la mañana. Después de eso el Hombre se irá con agua blanca en un recipiente redondo. El Guernsey no sabe de dónde sacó el agua blanca ni por qué la desea. Sin saberlo, a ella no le importa." (25)

    Esto puede ser una visión demasiado benigna cuando se compara con la concepción Gnóstica de los Arcontes como guardias de prisión demoníacos. Monroe finalmente llegó a un acuerdo con el Loosh Rote después de consultar a una entidad desencarnada de alto nivel, que él llama un "Inspec" (de "especies inteligentes - intelligent species"), que le aconsejó mientras estaba fuera del cuerpo. Eventualmente, acepta esta realidad como una verdad inevitable de la existencia. Puesto que no podemos hacer nada al respecto de todos modos (como pagar impuestos), estamos mejor aconsejados para aceptarlo y seguir adelante con nuestro propio crecimiento personal. Tal vez esa es la solución que los Gnósticos también eligieron, aunque quedan muchas preguntas legítimas. Quizás de manera significativa, Monroe nunca lo menciona de nuevo.

    Obviamente, hay más en este tema de lo que parece. En el momento en que llegamos a "Ultimate Journey", el libro final de la trilogía de Monroe (26), la estructura del hiperespacio se ha vuelto infinitamente más compleja, aunque nuestras preguntas sobre los Arcontes (y algunas otras planteadas en sus volúmenes anteriores) nunca son contestadas. Antes de poder examinar la obra magna de Monroe, debemos tratar de llenar esos vacíos con datos obtenidos de otras fuentes. (27)

Notas:

( 22 ) Monroe (1985), página 148
( 23 ) Un Compendio de los Escritos Teológicos de Swedenborg, (1979). Samuel M. Warren, Fundación Swedenborg, Inc., New York, pg 22
( 24 ) LaCarriere, op. Cit. , Pág. 18
( 25 ) Sueciaborg, op. Cit. , Pág. 596
( 26 ) Monroe (1985), pág 171
( 27 ) Todos los libros citados, tanto de Monroe como de Buhlman, están en español y en PDF, excepto “Far Journey” de R. Monroe, que sólo está en inglés.

sábado, 15 de julio de 2017

La Experiencia Fuera del Cuerpo como Revelación Gnóstica - IV

Es importante notar que la cosmología Gnóstica percibe la tierra física como rodeada por "esferas" hiperespaciales concéntricas, o "anillos" que fueron considerados por ellos como barreras palpables. Cada uno de estos círculos-reinos es presidido por un Arconte cuyo único propósito en la vida es capturar cualquier alma pasajera que pueda haber escapado de los anillos inferiores.

    "Estos mundos intermedios, estos círculos en escalones... son totalmente invisibles para nosotros. Es a través de la intuición, o más bien a través de la revelación, a través de la Gnosis, que el Gnóstico conoce su existencia... Nuestra propia materia, la de la tierra... es de alguna manera la semilla de las partículas etéreas del hipermundo, pero crecido infinitamente y más pesado. Poco a poco estas partículas han descendido a nuestro nivel como resultado de un drama primordial que comprende la historia de nuestro universo, de la misma manera que partículas de polvo y escombros se depositan lentamente en el fondo de los abismos marinos para formar sedimentos." (16)

    Cuando leí esta idea aparentemente exótica por primera vez, asumí (como la mayoría de los eruditos Gnósticos probablemente lo hacen), que era una alegoría teológica. "Sin duda," diría uno sin Gnosis, "la idea de anillos literales alrededor de la tierra es el producto de la imaginación metafórica de algún filósofo antiguo". Entonces me encontré con este pasaje en su obra "viajes lejanos" - Monroe está aquí describiendo lo que rutinariamente encuentra en sus exploraciones fuera del cuerpo (ahora ampliamente expandidas):

    "Alrededor del planeta había anillos de neblina, gigantescos anillos gruesos, de número indeterminado. La demarcación entre ellos era vaga cuando las mechas y los zarcillos llegaban de uno a otro. Excepto que el anillo casi toca el planeta mismo. Parecía aislado... podrías pasar miles de años en los anillos y nunca explorar todos los aspectos de ellos. Algunas partes son grandísimas, algunas no tan grandes. Me dijeron que cualquier hombre puede pensar en algo en estos anillos... También me dijeron que algunos humanos pasan miles de años aquí, girando dentro y fuera de la vida física en la tierra." (17)

    En otras palabras, los "anillos" constituyen los mundos del cielo y del infierno que siempre han sido una parte de la mitología humana. Se componen de los sistemas de creencias de las entidades desencarnadas que habitan en ellas, y verdaderos creyentes similares todavía encarnan en cuerpos físicos. De hecho, en "Ultimate Journey", su tercer libro, Monroe ya no se refiere a ellos como anillos en absoluto, sino como "Territorios de Sistemas de Creencias".

    William Buhlman, otro chamán Gnóstico contemporáneo, al describir la percepción fuera del cuerpo en su libro "Adventures Beyond the Body" (1996), retrata estos reinos desencarnados como "entornos de consenso".

    Un “entorno de consenso” es cualquier ambiente o realidad que es creado y mantenido por los pensamientos de un grupo de individuos. Por ejemplo, los cielos de cada grupo religioso son creados por los pensamientos y creencias de sus respectivos habitantes. Como todas las realidades, los entornos de consenso son moldeados por la conciencia grupal. Muchos de los entornos de consenso son extremadamente viejos y resistentes al cambio... En un entorno de consenso, nuestros pensamientos influyen en nuestra energía personal, pero no en la energía que nos rodea. Los varios cielos a que se refiere San Juan en el Apocalipsis y Mahoma en el Corán, son ejemplos clásicos de entornos de consenso. Estas ciudades y estructuras no físicas existen dentro de la segunda y tercera dimensión energética, y continúan siendo moldeadas y mantenidas por la conciencia grupal de millones de habitantes no físicos. Cuando entramos en estos entornos, nuestros pensamientos no cambiarán las estructuras encontradas." (18)

    Obviamente, si estos anillos son los correlativos objetivos de las energías sutiles que denominamos "creencias", deben ser hasta cierto punto "ilusorios", muy parecidos a los sueños, que por toda su insustancialidad son sin duda bastante reales mientras estamos experimentándolos. Una manera de conceptualizar este espacio in toto podría ser imaginarlo como análogo al "inconsciente colectivo" junguiano, excepto que aquí se percibe objetivamente, fuera del cuerpo, más que como habitualmente es experimentado: subjetivamente, dentro de nuestras cabezas.

    En la concepción Gnóstica, cada alma que abandona el cuerpo físico en la muerte es desafiada a pasar a través de estos anillos. Si el alma está encerrada en un sistema de creencias fuerte, será atraída por el anillo que le corresponde: los cristianos van a los cielos o a los infiernos cristianos, los musulmanes van a los cielos o infiernos musulmanes, etc. Aquellos que pasaron su vida en la tierra encerrados en otras creencias irán exactamente a donde estaban sus cabezas en el momento de la muerte. Esto, por supuesto, es exactamente lo que el Bardo Thodol describe como la primera realidad percibida por el alma al salir del cuerpo al morir:

        "Las visiones y apariciones vistas por los “difuntos” en el Estado Intermedio no son visiones de la realidad, sino nada más que las encarnaciones alucinatorias de las formas-pensamiento nacidas del contenido mental del perceptor; o, en otras palabras, son los impulsos intelectuales que han asumido la forma personificada en el estado de sueño después de la muerte." (19)

    Buhlman lo declara más sucintamente:

    "Cuando tu cuerpo físico muere, automáticamente irá al nivel de energía (frecuencia) del universo que corresponde a su velocidad vibratoria personal. (20)

    Así: "Territorios del Sistema de Creencias" o, si lo prefiere: "Ambientes de Consenso".

    El talento especial del chamán es la capacidad de visitar estos espacios mientras aún está encarnado - él o ella no tiene que esperar hasta el momento de la muerte para percibirlos. Y, como visitar un país extranjero aquí en la tierra, no es necesario que el visitante comparta las creencias de sus habitantes para poder percibir su realidad de consenso "objetivamente" - es decir, fuera de ese sistema particular de creencias.

    Aquí, acompañado de su desencarnado compañero BB, Monroe describe lo que es entrar en los Territorios del Sistema de Creencia, corroborando que son imágenes especulares de muchos ambientes de la vida física:

    "Comenzamos a entrar en las familiares áreas limpias en la neblina. Casas, parques, campos de plantaciones en crecimiento, árboles, bosques, grandes edificios, hileras de iglesias, continuaron sin cesar. Las formas humanoides se ocupaban activamente en numerosas actividades terrestres." (21) 

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NOTAS:

( 16 ) Ibid , pág. 44
( 17 ) LaCarriere, Jaques (1977). Los Gnósticos , Dutton, NY, pg 18
( 18 ) Monroe (1985), pág. 130, 148
( 19 ) Buhlman, William (1996). Aventuras Más Allá del Cuerpo, Harper SanFrancisco, pg 93, 94
( 20 ) Evans-Wentz, WY (1960). El libro tibetano de los muertos, Oxford Univ. Press, NY, pág. 31
( 21 ) Buhlman, op. Cit. , Pág 239

miércoles, 12 de julio de 2017

La Experiencia Fuera del Cuerpo como Revelación Gnóstica - III

     En términos contemporáneos: las inteligencias espirituales ("dioses") presiden la vida en la tierra de la misma manera en que mantenemos los piensos de ganado o cultivamos pollos de engorde en las granjas industriales. Esencialmente, son "devoradores de almas". Es una idea herética y chocante - diametralmente opuesta a la realidad promulgada por nuestros Monoteísmos Mundiales (lo cual es una de las muchas razones por las que los Gnósticos no duraron mucho: en el siglo IV dC los "arcontes" de la Iglesia cristiana habían perseguido eficazmente a todas las sectas Gnósticas organizadas hasta la extinción).

    Robert Monroe obtiene un primer indicio de esta "Diferente Visión" en "Journeys Out of The Body" cuando describe una secuencia de eventos que tuvo lugar en 1960 - aproximadamente dos años después de que empezó a tener experiencias regulares fuera del cuerpo. En el primer caso, experimentó una sonda de energía que entró en su frente (¿chakra del tercer ojo?), y comenzó a explorar su mente para algo que no podía comprender:

    Tenía inteligencia de una forma más allá de mi comprensión, y venía directamente (¿por la viga?) en mi cabeza, y parecía estar buscando cada recuerdo en mi mente. Estaba realmente asustado porque era impotente para hacer algo acerca de esta intrusión. (8)

    Alrededor de una semana después, lo mismo ocurrió de nuevo, sólo que esta vez se dio cuenta de que el "algo" que buscaban las entidades estaba relacionado con alguna forma de energía dentro de su psique:

    "Tengo la impresión de tubos enormes, tan antiguos que estaban cubiertos de maleza y herrumbre. Algo como el petróleo pasaba por ellos, pero era mucho más alto en energía que el petróleo, y vitalmente necesario y valioso en otra parte (suposición: no en este planeta material). Esto ha estado sucediendo por aeones del tiempo, y había otros grupos de la fuerza aquí, sacando el mismo material sobre una cierta base altamente competitiva, y el material era convertible en un cierto punto distante o civilización para algo muy valioso a las entidades por encima de mi capacidad  de comprensión. (9)   

    Esta sustancia de alta energía, "algo así como el petróleo", por supuesto se relaciona directamente con la concepción Gnóstica de "rocío" extraída del alma humana, citada anteriormente. Alrededor de dos semanas más tarde, las entidades de nuevo invaden la psique de Monroe. Después de que hayan terminado con su mente y dejado su cuerpo, él lo describe así:

   "Entonces parecían elevarse hacia el cielo, mientras yo los llamaba, suplicando. Entonces estaba seguro de que su mentalidad e inteligencia iban mucho más allá de mi entendimiento. Es una inteligencia impersonal, fría, sin ninguna de las emociones de amor o compasión que respetamos tanto, pero esta puede ser la omnipotencia que llamamos Dios. Las visitas como éstas en el pasado de la humanidad bien podrían haber sido la base de todas nuestras creencias religiosas, y nuestro conocimiento de hoy no podría proporcionar mejores respuestas de las que podíamos tener mil años atrás.

    En ese momento, se estaba poniendo la luz, y me senté y lloré con grandes y profundos sollozos, como nunca había llorado antes, porque sabía sin ninguna calificación o esperanza futura de cambio que el Dios de mi infancia, de las iglesias, de la religión en todo el mundo no era lo que adorábamos - que para el resto de mi vida, "sufriría" la pérdida de esta ilusión." (10)

    Esto, si no es otra cosa, es una iniciación Gnóstica - indudablemente similar a los miles que han ocurrido a individuos aislados a lo largo de la historia humana. Pero no leemos del descubrimiento completo de Monroe hasta los viajes lejanos - allí es donde la fuerza completa de la visión del mundo Gnóstico antiguo emerge en el detalle escalofriante...

    Ahora, dos décadas más tarde, Robert Monroe se ha convertido, por definición, en un Shaman Maestro - capaz de dejar su cuerpo a voluntad, prácticamente cuando quiera. Se siente cómodo viajando en "Locale-II" (aunque ya no lo llama así, sintiendo que es una etiqueta demasiado vaga para lo que está percibiendo ahora), y se ha acostumbrado a encontrarse con entidades desencarnadas allí. Incluso "hace amigos" con unos pocos y tiene interacciones continuas con ellos.

    Dos de estos seres, arbitrariamente etiquetados como "AA" y "BB", ocupan buena parte de su atención. Su comunicación en el hiperespacio no implica palabras como las entendemos, y es a todos los efectos "telepática". Obviamente, el lenguaje hablado (que consiste en vibraciones producidas en una laringe física y enunciadas a través de la lengua y la boca a través de la atmósfera terrestre), es irrelevante en los reinos no físicos. En el hiperespacio, la información se transmite, no en serie, en palabras, frases y párrafos, sino instantáneamente en una gestalt integral. Monroe ha acuñado la palabra "rote" para describir estos paquetes de información, y es precisamente debido a la dificultad que tiene en traducirlos en secuencias de palabras, que a menudo utiliza técnicas de ficción en su escritura.

    En cualquier caso, en el capítulo 12 de los "Viajes Lejanos -Far Journey-), Robert Monroe recibe un "rote" de la entidad desencarnada, BB. La traducción ocupa diez páginas: 162 a 172, y es una sinopsis devastadoramente precisa de la visión del mundo Gnóstico (esta sección es, por supuesto, demasiado para citarla aquí en su totalidad, por lo que lo siguiente es un breve resumen - "Ident" es el término de Monroe para "nombre mental" o "dirección", es decir, "el patrón de energía del elemento", y "Loosh" podría describirse en términos Gnósticos como "el rocío de arriba [que] les da fuerza".) Aquí está el "Loosh Rote" traducido por Robert Monroe al inglés:

    "Alguien, en "Alguna Parte" (o ambos, en millones, o innumerable) requiere, gustos, necesidades, valores, recolecta, bebe, come, o usa como una droga (electricidad, aceite, oxígeno, oro, trigo, agua, tierra, monedas antiguas, uranio). Es una sustancia rara en "Alguna Parte", y los que poseen Loosh lo encuentran vital para lo que se usa. Frente a esta cuestión de la oferta y la demanda (una ley universal de "Alguna Parte"), alguien decidió producirla artificialmente, por así decirlo, en lugar de buscarla en su forma "natural". Decidió construir un jardín y hacer crecer Loosh." (12)

    "Alguien" (¿quién más sino el demiurgo Gnóstico?), resulta ser una entidad entre muchas: un dios entre los dioses. A medida que se despliega el guiño, aprendemos cómo Alguien sembró Su Jardín (obviamente planeta tierra), y desarrolló formas de vida sobre él para finalmente producir seres humanos. A continuación, nombró a los Coleccionistas para recoger la Energía Loosh / Emocional de las entidades de la tierra, entre los cuales los humanos son, con mucho, los mejores productores.

    "Alguien, terminado su trabajo, regresó a "Alguna Parte" y se ocupó de otros asuntos. La producción de Loosh se mantuvo a un nivel constante bajo la supervisión de los Colectores." (12)

    La cosecha de Loosh implicó inicialmente la creación de desastres naturales (terremotos, huracanes, etc.) para matar a un gran número de criaturas, ya que Loosh era más fácil de reunir en la muerte de los organismos que lo generan. Luego se descubrió que diferentes formas de "estrés" generadas en la población humana liberarían a Loosh sin tener que matar al organismo. Esto se debía a que Alguien, como experimento, inyectó un "pedazo de sí mismo" en la especie humana. Esto se hizo para mantener un estrés más o menos constante en cada individuo, ya que el ser humano siempre "trataría de satisfacer la atracción que esta pequeña mancha de Sí mismo engendrado al buscar la reunión con el Todo infinito".

    "De la experiencia, los Colectores han desarrollado una tecnología completa con las herramientas complementarias para la cosecha de Loosh de las unidades del tipo 4M [es decir humano]. Los más comunes han sido el amor, la amistad, la familia, la codicia, el odio, el dolor, la culpa, la enfermedad, el orgullo, la ambición, la propiedad, la posesión, el sacrificio y, en mayor escala, las naciones, el provincialismo, las guerras, el hambre, la religión, las máquinas, la libertad, la industria, el comercio, por enumerar sólo unos pocos. La producción de Loosh es más alta que nunca... (13)

    Desde una perspectiva Gnóstica, los "Colectores de Loosh" son los "Arcontes", los temidos gobernantes del hiperespacio que tenían que ser evitados a toda costa al dejar el cuerpo al morir.

    "Los Arcontes gobiernan colectivamente sobre el mundo, y cada uno individualmente en su esfera es un guardián de la cárcel cósmica. Sus tiránicas reglas-de-mundo se llama heimarmené, destino universal... [Este destino universal] apunta a la esclavitud del hombre. Como guardián de su esfera, cada Arconte impide el paso a las almas que buscan ascender tras la muerte, para evitar que escapen del mundo y regresen a Dios." (14)

    Pero debido a que todos los humanos contienen un "Pedazo de Alguien" dentro de ellos, realmente no pueden morir, por lo que se reencarnan una y otra vez como productores de Loosh en el espacio-tiempo. El verdadero Gnóstico es la persona que ha observado objetivamente este ciclo vicioso (presumiblemente por "salir de sí mismo" a través de la OOBE) y, con su recién descubierto conocimiento (Gnosis), se le permite escapar a los reinos verdaderamente espirituales más allá de la tierra ambiente. Esto sólo es posible porque la Chispa Divina (¿sic.?) dentro de él lo hace inmortal.

    "Encerrado en el alma está el espíritu, o "Pneuma" (llamado también "chispa"), una porción de la sustancia divina del más allá que ha caído en el mundo; y los Arcontes crearon al hombre con el propósito expreso de mantenerlo cautivo allí... En su estado no redimido, el Pneuma inmerso así en el alma y la carne es inconsciente de sí mismo, adormecido, dormido o intoxicado por el veneno del mundo: es "ignorante". Su despertar y liberación se efectúa a través del "conocimiento..." El objetivo del esfuerzo Gnóstico es la liberación del "hombre interior" de los lazos del mundo y su regreso a su reino nativo de luz." (15) 

(Continuará .../... )

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 NOTAS:

( 8 ) Brandon, SGF (1967). El juicio de los muertos, Scribner's, NY, Pg 50
( 9 ) Monroe (1977), pág 260
( 10 ) Ibid , pág 261
( 11 ) Ibid , pág 262
( 12 ) Monroe (1985), pág. 162
( 13 ) Ibid , pág 167
( 14 ) Ibid , pág. 170
( 15 ) Jonas, Hans (1958, 1963). La Religión Gnóstica , Beacon Press, pg 43

domingo, 9 de julio de 2017

La Experiencia Fuera del Cuerpo como Revelación Gnóstica - II

   
Es muy probable que esta "revelación" se obtuvo en el estado de fuera del cuerpo debido a la estrecha correlación entre las descripciones de Robert Monroe del hiperespacio y el Cosmos Gnóstico. Esto, por supuesto, abre una lata epistemológica de gusanos, porque tal conocimiento no es "científicamente demostrable". Lo que no invalida, pero hace que sea difícil probar a alguien que no ha experimentado la revelación.

    Por ejemplo: aquellos que han tenido una OOBE completamente consciente saben que la conciencia humana puede percibir desde fuera del cuerpo físico. Aquellos que no han tenido la experiencia, y que se niegan a creer que es posible, pueden argumentar todo lo que quieran en su contra, sin afectar la Gnosis del experimentador en lo más mínimo. O sabes o no lo sabes (como alguien que ha tenido una OOBE, no estoy dispuesto a discutir la realidad del fenómeno con los escépticos que no lo han tenido, aunque confieso que si no hubiera tenido la experiencia, probablemente sería un escéptico yo mismo). Es mi intención aquí suministrar evidencia de varias fuentes para al menos abrir la posibilidad de conciencia fuera del cuerpo y la realidad que revela a cualquier "agnóstico" de mente abierta - literalmente: alguien que "no sabe".


    En su último libro, "Ultimate Journey" (1994), Monroe repite una y otra vez las palabras "Know" y "Known" (usualmente con mayúsculas). Aunque nunca usa la palabra "Gnosis", es obvio que está familiarizado con el significado más profundo del término, y que todo el concepto es esencial para su acercamiento a la experiencia. El siguiente es el tipo de declaración que hace un Gnóstico al describir el proceso de pasar a través de la creencia hacia el conocimiento:

       "La Visión General Diferente que está comenzando a considerar puede ser como mucho una creencia hasta que empiece a probarla para validez dentro de su propia experiencia continua durante su vida como una Mente Humana activa. A medida que las pequeñas creencias se convierten en Conocidos, tal vez las Creencias de Visión Diferente más grandes seguirán el mismo camino - hasta que seas libre." (4)

    Podemos eliminar un problema enorme si reemplazamos la palabra "creencia" por "hipótesis" - una hipótesis es una descripción tentativa de la realidad, sujeta a modificación por nuevos datos. Esta es una mentalidad más precisa que la creencia, porque la creencia rápidamente osifica en dogma. Aunque las creencias facilitan la vida tranquila (porque nos "protegen" de tener que reevaluar constantemente nuestra experiencia), pueden bloquear con demasiada facilidad nuestra percepción de nuevas realidades. En la cita anterior, Monroe está describiendo el método científico de cómo cualquier hipótesis debe ser sometida a prueba. Si la palabra "Gnosis" tiene algún significado, siempre debe salir de este proceso.


    He hecho hincapié en la distinción entre la Gnosis y la creencia, porque es esencial para evaluar la corroboración del "fuera del cuerpo" de Monroe con la visión del mundo Gnóstico. Lo más sorprendente que uno descubre acerca de la cosmología Gnóstica es su visión singularmente oscura de la experiencia humana. Para el Gnóstico, el mundo no fue creado por un benevolente Ser Supremo, sino por un tirano demiurgo: una entidad demoníaca cuyo objetivo principal es mantener a los humanos atrapados en la materia:

      "Debemos recordar que el papel del demiurgo no se agota en su hazaña de creación, sino que, a través de su "Ley", así como a través del Destino Cósmico, ejerce una regla mundial despótica destinada principalmente a esclavizar al hombre." (5)

    ¿Cuál es el propósito de esta esclavitud? ¿Por qué "Dios" y sus agentes, llamados por los Gnósticos "Arcontes" (Gk.: "Gobernantes"), quieren encarcelar al alma humana en la materia? Su respuesta a esta pregunta (presumiblemente obtenida a través de revelaciones como la observación fuera del cuerpo), es que los seres humanos generan una forma de energía que los dioses necesitan para comer.

      "¿Cuál es entonces el interés de los Arcontes en oponerse al éxodo del alma del mundo? La respuesta Gnóstica es así relatada por Epifanio: "Dicen que el alma es el alimento de los Arcontes y Poderes sin los cuales no pueden vivir, porque (el alma) es del rocío de arriba y les da fuerza". (6)


    Esta idea también se encuentra en la tradición védica de la India, donde se dice explícitamente en los Upanishads que los "Devas" (dioses) se alimentan de la energía humana:

        "[El hombre] es como una bestia para los Devas. En verdad, como muchas bestias nutren a un hombre, así todo hombre nutre a los Devas. Si sólo se quita una bestia, no es agradable; cuánto más cuando se toman muchas. Por lo tanto, no es agradable para los Devas que los hombres deban saber esto." (7)

    Si tal concepto suena anómalo y "distante", uno debe darse cuenta de que ha existido desde el comienzo de la historia. La declaración de que "La historia comienza en Sumer", es un reconocimiento de que los primeros registros escritos se produjeron allí. El "concepto Arconte", por lo tanto, es posiblemente una de las primeras ideas diferenciadas por la conciencia humana.

        Tanto en textos cosmogónicos sumerios como mesopotámicos se establece que la humanidad fue creada para servir a los dioses, construyendo templos para ellos y ofreciendo sacrificios para su sustento. Con esta visión del propósito del ser del hombre se hizo una estimación correspondiente del destino humano. Mientras los dioses quisieran sus servicios, el individuo vivía, y si él era celoso y cuidadoso en su servicio, sus amos divinos le recompensarían con prosperidad. Éste era su destino, es decir, participar en la ordenación divina de las cosas en el mundo. Una vez que los dioses dejaron de necesitarlo, su razón de ser terminó y murió. (8)


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NOTAS:

( 4 ) Monroe, RA (1994). Viaje Final . Doubleday, NY, pg 15
( 5 ) Jonas, Hans (1958, 1963). La Religión Gnóstica , Beacon Press, Boston, pg 297
( 6 ) Ibid , pág. 169
( 7 ) "Brihadaranyaka Upanishad", en Yutang, L., ed. (1942). La Sabiduría de China y la India, Biblioteca Moderna, NY, Pg. 36
( 8 ) Brandon, SGF (1967). El juicio de los muertos, Scribner's, NY, Pg 50